En la levedad

Ahora aquí, con las ganas a flor de piel, con la mirada puesta en el
horizonte y una enorme necesidad de ti.
Tan lejos, tan cerca,queriendo y no queriendo, con la contradicción
a rienda suelta.
Temo que el mundo me asfixie en mi vuelo razante, me petrifique
las alas, me desvele los sueños, me hunda sin aviso, me quede sin
tus brazos, me pierda en la bruma y vuelva al vacio de aquellos
tiempos en que los zarpazos abrían camino en el ocaso.
Así avanzo en la levedad del tiempo, buscando tus ojos en la
cerrazón, buscando tu boca, tus besos, tus ganas de vida que lo
insuflan todo, como cuando se inició la creación del mundo,
atrapando cuanto hay por doquier en esa chispa divina que nació
con el verbo.
Y buscaré ese día como todos los otros, por ver el amanecer de tu
amor donde hasta el mismo cielo quisiera tener con las estrellas y
planetas, donde mis gotas de sudor tengan tu camino y el temblor
de mi cuerpo, un único destino