Quietud

 
 
 Afuera, más allá de mi ventana, a la vuelta de la esquina, donde caminan las historias y los sueños se respiran a flor de piel, veo fragmentos que caminan al revés, apresurados, intentando acompañar el ritmo del viento y el vaivén de los carros en descontrol.
Fragmentos en desasosiego, con miradas perdidas, alegres, ansiosas,  vaticinando que el tiempo se ha perdido ó quizás ganado y que por hoy se les ha escapado de las manos un día más.
Afuera todo marcha a nueve mil  revoluciones por minuto entre risas, quejas, llanto y no hay quien lo detenga.
Afuera, donde los fragmentos se pierden cuando el sol anuncia su escape hacia el horizonte,  yo, yo vuelvo a mi ventana